Extracto de Satsang

Educación

 

CUANDO JUEGO CONTIGO VUELVO A SER UN NIÑO

 

Tengo una pregunta sobre los niños. ¿Es necesario apoyarlos en el desarrollo del sentido del Ego, el fuerte sentido del “Yo”, que luego tendrán que trascender? ¿O si dejamos que crezcan de manera conscientes, es innecesario que desarrollen el Ego?

 

Guruji Sri Vast:

La mayoría de los problemas que encontramos en la sociedad se debe a que nunca permitimos a nadie que fuera niño. La mayoría de los adultos se está comportando de manera infantil porque nunca tuvieron la oportunidad de ser un niño. Entonces, cuando crecen, de alguna manera tienen la oportunidad de ser un niño. Todas nuestras educaciones están orientadas hacia el futuro. No hay una educación en la cual un niño pueda explorar el presente. Ellos aprenden a leer y a escribir hasta10.000 antes de llegar a los ocho años. Incluso el número 1.000 no tiene importancia para un niño a la edad de 8 años. ¿Qué va a hacer con ese número? ¿Mil juguetes, o qué? Es información que no sirve de nada. Preparamos al niño para el futuro; un día esta información le será útil. Desde la niñez, los capacitamos para el futuro. Nosotros creamos el futuro. Creamos el sueño del futuro y motivamos el futuro. Decimos: “Prepárate bien ahora, y el buen resultado lo tendrás en el futuro.” Es una educación orientada hacia el futuro, no hay nada allí para el “ahora”. ¿Qué es lo que el niño quiere hacer en este preciso momento? Quiere jugar, quiere ser salvaje, quiere ser, simplemente explorar.

 

an education to explore the present - children at the beach

¿Es correcto o incorrecto cuando los chicos dicen que han visto a un elefante con cinco patas? De acuerdo con un adulto esto es incorrecto. Entonces, ¿qué es lo que hacemos? Los corregimos. Les decimos: “Es imposible. Estás equivocado. El elefante sólo tiene cuatro patas.” El niño responde: “¡No, tiene cinco patas!” Los forzamos a que crean que sólo hay cuatro patas, en vez de preguntarnos cómo fue que perdimos la oportunidad de ver la quinta pata. ¿Comprenden? No hay ninguna necesidad de criar a los niños. Todo crece por sí mismo. ¿Qué es lo que hay que desarrollar? Sea lo que sea, ya vino desarrollado. Los preparamos para que se adapten a nuestro sistema social, a luchar o ser astuto. Les proveemos esta sociedad. Les enseñamos sobre nuestra historia, la cual está llena de guerras y conquistas. Eso es el pasado. Luego les enseñamos sobre el futuro, con toda la tecnología y matemática. Les enseñamos todo sobre cómo controlar el mundo en el que vivimos. Un mundo del cual nosotros mismos estamos tratando de liberarnos. Estamos tratando de sentirnos libre de este drama, pero al mismo tiempo les enseñamos a nuestros niños a cómo adaptarse a este drama. Todo esto es innecesario. Ellos ya han venido como seres Divinos, como la Verdad. Si quieres hacerle un bien a un niño, trata de ser uno de ellos. Conviértete en un niño. Toda tu exploración consiste en que quieres conocerte a ti mismo. Quieres conocerte a ti mismo. Quieres encontrarte a ti mismo. Todo lo que quieres hacer es convertirte en un niño nuevamente, eso es todo. Cuando ves a un niño, tienes algo delante de ti que te está otorgando la gran oportunidad de acompañar a ese niño. ¡Juega con ellos! ¡Comparte tiempo con ellos y sé uno de ellos! ¡Sé un niño! Cuando estés con un niño, no seas un adulto sino un niño. Eso es lo único que les falta. Ellos quieren la compañía, ver el mundo a través de sus ojos, ver todo a través de los ojo de un niño inocente, a través de los ojos de la vacuidad, donde no existe la manipulación, donde no hay intención, donde lo único que hay es ver, simplemente ver.

 

Generalmente sentimos desde nuestra mente, sentimos a través de toda la información que hemos desarrollado a lo largo de nuestra Vida. A través de eso nosotros vemos algo. Cuando un niño observa algo, no tiene ninguna información, sólo observa directamente. De cierta manera, lo que ellos están viendo es puro, no-manipulado. Pero queremos corregirlos, decirles que lo que están experimentando y sintiendo está mal. Queremos corregirlos. Queremos que vean la vida a través de nuestras experiencias, las cuales todavía no se convierten en sus experiencias. Digamos, tienes 35 años y quieres enseñarles sobre la Vida. Al criar a los niños con ese punto de vista, ¿qué Vida vas a enseñar? ¿La vida de una persona de 35 años a un niño de 5 años? Ellos tendrán esa experiencia cuando lleguen a los 35 años. Ahora ellos tienen la oportunidad de ver el mundo con los ojos de una persona de 5 años. Al educarlos, al planear y crear un mundo para ellos, estamos, en cierto modo, tratando de quitarles 30 años de experiencia. No están experimentando la Vida a través de sus sentidos, sino les estamos metiendo en sus mentes una Vida ya preparada. Ellos comienzan a pensar desde ese punto de vista. De alguna forma, les quitamos toda su niñez.

 

Incluso los juegos; les compran juegos a los niños, juguetes que ya están definidos. Hasta cuando les compran los LEGO, hay una imagen de cómo podría utilizarse. Ya está definido, el resultado está definido. En la caja de los LEGO hay una imagen y esperas que el niño construya siguiendo esa imagen. Entonces, ¿de qué se trata el juego ahora? No hay juego. De lo único que se trata es de seguir la imagen porque el juego ya está definido por algún adulto, por algún educador, por cierto método educativo, por algunos pedagogos. Alguien ya definió cómo iban a ser las cosas y los educamos para que vean a través de eso y cómo explorar a través de eso. Pero para un niño, la niñez en sí misma es una pedagogía. La niñez en sí es una experiencia. Es una enseñanza no-direccional. Los educamos, les enseñamos cómo ver el mundo en el cual nos sentimos miserables. ¿Cuál es el sentido de darles un mundo en el cual nosotros mismos somos infelices? ¡Permitámosle imaginar, fantasear, ser curiosos, dejarlos crear todo un mundo nuevo!¿Por qué no nos preguntamos si podemos participar con ellos? “¿Hay algún lugar en tu mundo? Quiero jugar contigo. Quiero convertirme en un niño otra vez, renacer.”

 

Tienes que comprender que lo que has perdido es toda tu niñez. Estás forzado a ser y a convertirte. Ahora se ha convertido en hábito convertirte en algo, se ha convertido en un hábito ser alguien y estamos ocupados en eso. Cualquiera sea el sistema que le demos a un niño, incluso el sistema alternativo, estamos tratando de darle un sistema. Entonces, ¿qué es lo que exactamente necesita un niño?

 

Un niño necesita espacio. Un niño no necesita una maestra, necesita una persona conocida como “co-conocedora”. Un co-conocedor es aquel que está preparado para aprender juntos, explorar juntos, fantasear juntos, ser niños juntos. No necesitamos adultos que críen niños, ya que la niñez es muy, muy importante. A la edad de 5, ellos ya saben lo que se supone que sepan. No cuál es el nombre del nuevo presidente, qué es la economía, cuál es nuestra historia, cuál es la oración matutina. No, eso no es lo que quieren saber. Ellos quieren saber cómo experimentar, cómo tocar, y eso ya lo saben. Tan simple. Cuando tienen veinte, ellos saben lo necesario para los veinte. ¡Permitan y creen espacio!

 

Lo que tú estás buscando no es otra cosa que espacio. Incluso en un Ashram o con cualquier tipo de Enseñanzas, estás tratando de encontrar ese espacio de manera tal que puedas experimentarlo. Pero cuando algunas enseñanzas o algunas metodologías se vuelven muy fuertes, entonces incluso ese espacio vacío se encuentra ocupado. ¿Cuándo vas a experimentar tu espacio? Date espacio a ti mismo para experimentar tu vacuidad. De la misma manera, genera espacio para que los niños experimenten su propia vacuidad. Los padres pueden preocuparse, “Pero quizás ellos no se adapten a la sociedad”. ¿Puedo saber quién está adaptado a esta sociedad? ¿Alguien está adaptado a nuestra sociedad? ¡No!

 

Nadie se adapta a nuestra sociedad. Nunca conocí a una persona que se adapte a esta sociedad. Todos están tratando de adaptarse y ser parte de esta sociedad, sin saber que están tratando de ser, y ese es todo el problema. Simplemente es un hábito, esto de tratar de ser parte de esta sociedad. Tú mismo, estás creando esta sociedad, y quieres ser aceptado por tu propia creación. No existe una sociedad en la cual haya que adaptarse.

 

Ahora, hay algo llamado cuidado de niños, esto es algo separado. Hay personas que estudiaron en la universidad cómo cuidar niños. Entonces, le damos el niño a un profesional y le pagamos para que cuide a nuestro hijo. Como padres, estamos ocupados porque vamos a que nos paguen por hacer otra cosa y le estamos pagando a otra persona para que cuide a nuestros niños.

 

¡Abórdenlo radicalmente! Antiguamente no había grandes objetivos. Existía la experiencia de Vida. Lo único existente es la Vida. Una simple Vida en crudo.

 

Experimenta la Vida en crudo, sin cocinar. Sin ningún libro de recetas, sólo en crudo. ¿Qué es una Vida en crudo? Comer, dormir, respirar, ser y morir. Tan simple. Todo lo demás es una creación en tu mente, le estás poniendo más especies, porque todos ustedes creen que sus Vidas tienen una misión mejor. “No soy como todos, mi Vida tiene un propósito mejor.” Entonces quieres hacer algo mejor, algo grandioso. Construir un camino no es grandioso, “Voy a hacer algo mejor, quiero ayudar al mundo”. ¿Quién está ayudando realmente? ¿El que está construyendo el camino, limpiando las calles? “voy a ser un artista”, “voy a ser músico”, “voy a ser poeta”, “voy a ser autor”, “voy a ser maestro”, “voy a ser sanador”, “voy a ser presidente”. “Tengo un propósito mejor, no soy como cualquier otra persona.” ¿Lo ven?, aun con todos sus mejores propósitos, ¿qué es lo que harán finalmente? Están corriendo por comida, un lugar para dormir, un lugar donde estar y un lugar para morir. Simple. Sus egos generan mucha glorificación y ponen brillo alrededor de esto. Traten de abordarlo radicalmente, ¿de qué se trata todo esto? Se necesita un abordaje radical para conocerlo y que se acerque a ustedes. No se trata de palabras brillantes y lenguaje decorativo. No, de manera radical y honesta: ¿Exactamente qué están buscando al final del día? ¿Cuáles son sus miedos?

 

Aquellos aldeanos tenían una Vida en crudo, no había ni brillo, ni decoración alrededor sino una Vida en crudo, una experiencia de vida directa, en contacto con la Naturaleza. No existía nada llamado cuidado de niños o asilo para ancianos porque eso era parte de la Vida. Los padres no estaban separados de sus hijos. Y no era que los padres tenían cosas diferentes, “Quiero andar por el mundo, quiero explorar, quiero hacer esto”. Ellos no tenían ningún otro objetivo más que el niño. El nacimiento tenía un único objetivo, el cual era estar todos juntos y experimentar el Ser. El niño y sus padres, inclusive toda la aldea se convertía en una única experiencia. Todos cuidaban de todos. Ni siquiera existía la separación de la madre; si un niño lloraba alguien se acercaba y lo tomaba, no se hubieran preguntado: “¿Dónde está la madre?”. Había tal seguridad y confianza. ¡Debido a que todos eran padres, no había alguien ajeno a eso, no había separación, no había temor, semejante confianza! Todos eran parte de la Vida.

 

Pero ahora es diferente. No tenemos idea de lo que les sucede a los niños en la escuela. Creemos que el sistema educativo, el sistema de gobierno, el sistema escolar o alguien cuidarán a nuestro hijo. Ellos le enseñaran lo que ellos quieran saber o lo que creen que es bueno para nuestro hijo. Nos sentimos bien siempre y cuando tengamos un poco de tiempo para nosotros mismos y nuestra Vida propia no termine.

 

Traten de comprender, es una muy hermosa pregunta. Es fácil de decir pero si bien amamos a nuestros hijos, la mayoría del tiempo se convierten en una carga. Me encuentro con muchísimos padres. Ellos dicen: “Ahora mi hijo tiene diez años dentro de ocho años cuando tenga dieciocho seré libre. Después de eso podré viajar. Después de eso, haré lo que tenga ganas de hacer.” ¿Con ese sentimiento, piensen cómo se debe sentir el niño por dentro? Por más que no digan: “Eres mi carga”. Ellos lo percibirán, lo sabrán, “Me siento perdido. Soy una carga. Mis padres están encarcelados por mi culpa.” De algún modo esperas que tus hijos se liberen de ti. Esperas que ellos aprendan cómo sostener este mundo por ellos mismos, de manera tal que ellos puedan valerse por sí mismos. Observa profundamente, trata de comprender: “¿Por qué estoy elaborando todas estas teorías? ¿Por qué necesito que alguien más les introduzca este mundo a mis hijos, y cuál es mi propósito de estar aquí?” Porque estamos ocupados. De cierto modo sentimos que los niños están frenando nuestros sueños, están obstaculizando nuestro proceso.

 

¡Ser padre, ser madre es una experiencia muy hermosa! ¡Es un regalo!

 

Trata de indagar en eso. Es una oportunidad. Es una oportunidad que se te ha dado para cuidar a Dios. Fue una oportunidad que se les dio a tus padres también, cuando tú naciste. Criar niños es criar una nueva humanidad. Criar niños es criar la conciencia. Criar niños es una oportunidad: Algo nuevo puede ser explorado, te conviertes en un niño nuevamente, y además renaces.

 

Todos tus problemas no significan nada. Estamos fuertemente domesticados. Nuestro sistema educativo es uno de los tantos mecanismos que sistemáticamente nos domestica. ¿Cuál es el propósito de esta domesticación? Extraer esa naturaleza en ti. Hacer que te adaptes a esta sociedad basada en los beneficios y el mercado, y a la estructura social. Te conviertes en ciudadano, no en un Ser. Estamos muy ocupados en convertirnos en algo.

 

En aquellos tiempos existía la experiencia y la percepción local; “Veo la comida, quiero comerla. Veo algo, quiero tocarlo. Siento algo, quiero olerlo, quiero probarlo”. Se trata de una experiencia y percepción local. En la actualidad, en nombre de la civilización, hemos creado un sistema llamado sistema de percepción a distancia, que se lleva a cabo a través de nuestra mente. Quiero ver Australia, quiero sentirla. Quiero tocar los bosques Redwood de California. Es una percepción a distancia, no está frente a mí en este momento. Mientras más aprendemos, más experiencias realizan nuestras mentes, creamos el espacio, creamos la distancia. Una cosa es estar en una aldea India y tener conciencia de un árbol Neem qué está delante de ti. Otra cosa es, estar ciego a este árbol y soñar: “Sería lindo hacer un safari en África”. Esto es algo totalmente diferente.

 

En aquellos tiempos existía la experiencia y la percepción local; “Veo la comida, quiero comerla. Veo algo, quiero tocarlo. Siento algo, quiero olerlo, quiero probarlo”. Se trata de una experiencia y percepción local. En la actualidad, en nombre de la civilización, hemos creado un sistema llamado sistema de percepción a distancia, que se lleva a cabo a través de nuestra mente. Quiero ver Australia, quiero sentirla. Quiero tocar los bosques Redwood de California. Es una percepción a distancia, no está frente a mí en este momento. Mientras más aprendemos, más experiencias realizan nuestras mentes, creamos el espacio, creamos la distancia. Una cosa es estar en una aldea India y tener conciencia de un árbol Neem qué está delante de ti. Otra cosa es, estar ciego a este árbol y soñar: “Sería lindo hacer un safari en África”. Esto es algo totalmente diferente.

 

Tú eres una criatura Divina siempre. Todas tus emociones, tus problemas no son grandes. No los hagas grandes, no son permanentes. “Me siento así.” ¿Y qué? ¿Por qué lo estás haciendo grande? Porque estás en continuo cambio. Tus sentimientos cambian. Ninguno de tus sentimientos es permanente. Nada es permanente y tú mismo no eres permanente. Tu dicha no es permanente, tu dolor no es permanente, todo es temporario. ¿Cuál es el sentido de encontrar una solución permanente a este sentimiento temporario? “Me siento así, me siento de esa manera, por esto…” Cada vez que sientas algo por algún motivo, dite a ti mismo: “¿Y qué?”. Después de un tiempo comenzarás a sentir algo distinto, y después de un tiempo, volverás a sentir algo distinto. ¡Esa es la belleza de la Vida, que no eres estático! Cambias continuamente. Nada es permanente en ti. Cambias continuamente. Me siento triste: “Ah, mi Dios, tengo la oportunidad de sentirme triste”. Me siento bien: “Ah, otra vez tengo la oportunidad, de sentirme bien.”

 

La Vida no te está pasando a ti. No tomes nada tan seriamente, deja que la Vida fluya a través tuyo. Nunca trates de sumergirte en buscar una solución a tus sentimientos temporarios, lo cual de vuelta sucede en tu mente. Cualquier solución a la ilusión, también es una ilusión. Tu sentimiento también es una ilusión. Cualquier solución que voy a dar, también es una ilusión. La Vida es muy hermosa. Puedes estar ocupado pensando en ella o puedes estar ocupado disfrutando de ella. Sé un niño. Esa es la mejor manera de criar niños. Cuando te conviertes en un niño, no estás siquiera criando un niño, simplemente están juntos. Verás un mundo totalmente diferente.

 

Puedes aprender mucho de los niños al convertirte en uno de ellos. ¿Por qué estás confiando en el sistema para que eduque a tu hijo? Cada niño viene con una inteligencia natural. Todo lo que se manifiesta en una forma tiene una inteligencia natural para percibir la Vida directamente. Al domesticar al niño, le estamos extrayendo esa inteligencia natural. Mi interés es no dejar a los niños en manos del sistema que los alienará, les enseñará a convertirse en buenos ciudadanos, a cómo comportarse, cómo ser parte de una mente monocultural. Veo la oportunidad en cada niño y en cada uno de ustedes de vivir en su propio mundo. Quiero que cada niño sea por sí mismo, no monoculturizado. Mientras más nos monoculturizamos, es más fácil consumir uniformemente. Esto es bueno para el mercado, no para ti.

 

No sé cómo es en India pero en Europa a los niños les gusta tener lo mismo que a los otros niños. Esto también es un problema. No es la elección de los padres. Mi hija lo dice para tonterías: “¡Esto Mamá, esto es lo que quiero!”.

 

Guruji Sri Vast:

Ellos quieren tener todas las cosas pero no porque lo necesiten. Ellos necesitan otra cosa. Pero lo que ven, desde la niñez misma que cuando un niño llora, le damos un caramelo o un juguete. Le das algo pero ¿cuánto tiempo vas y juegas con ellos? Observa, la mayoría del tiempo cuando los chicos lloran, les damos algo para que no lloren. Podemos no ver, por qué exactamente el niño está llorando. El niño está llorando por Compañía, o el Ser, y está llorando por calor y contacto. Pero en vez de darles eso, les encendemos el televisor o le damos un caramelo, o hasta tenemos un muñeco, para que el niño no llore. Hay un mensaje en este llanto pero creemos que no es bueno, que perturba nuestras acciones.

 

¿Qué estamos haciendo? Estamos perturbados y no queremos que los niños nos molesten en lo que estamos haciendo. Entonces queremos pararlos. Decimos: “Mientras no lloren, están bien”.

 

Si están en silencio decimos que es un buen niño, todo está perfecto. Cuando llora, es una señal de que el niño no está bien. Entonces los entrenamos dándoles algo, cada vez que quiere algo, llora y se lo damos. Lentamente en nombre del amor, vienen otras cosas. Tenemos la misma actitud para expresar nuestro amor. Entregamos algo material para demostrar amor. Estamos lentamente entrenados de ese modo. Observa, ¿qué es lo que exactamente sucede ente tú y el niño, cuando éste llora? ¿Qué clase de información se intercambia? ¿Para qué llora el niño, y cuál es nuestra reacción? ¿Realmente comprendemos? O tenemos una solución fácil: Si el niño llora, le damos esto. Lo más básico de todo es que primero tenemos que aceptar que somos un Ser. Más allá de nuestras ideas, confort, riqueza, material y tecnología, somos un simple Ser. Nacido en este eco sistema, en esta Naturaleza, en esta forma, en este cuerpo, un simple Ser. La comida misma no es lo que nutre a un niño. La conexión, el amor, el tacto, el cuidado, muchas son las cosas que están involucradas, ¿o no? Nunca he vista a nadie ni nada que tenga un problema. Todo es divino. Tú también eres divino.